jueves, 29 de mayo de 2008

Antonio escribe

A vueltas con el dogmatismo

Suscribo completamente lo escrito por Fernando bajo el título ¿dogmatismo? Mi actividad diaria me ha mostrado un camino... que se abre en múltiples veredas, infinitas veredas, imposible de recorrer todas a la vez. Os podré un ejemplo de la vida diaria: iba en cierta ocasión a Aveiro, en Portugal. Me aventurá por la sierra de la estrella. Un error si quería llegar antes, un acierto para disfrutar de un paisaje increíble y de una luna siempre frente a mí. Primer relativismo. Al llegar a un punto encontré tres caminos y en todos ellos había un carte que decía "A Coimbra". Segundo relativismo, cualquier camino vale para llegar. Me detuve, pensé y no tuve elementos para decidir por qué camino ir. Elegí uno al azar. Una hora después llegué al mismo punto fatídico. "A Coimbra", señalaban los tres carteles. Pensé que era cuestión de alargar otra hora más el viaje y eso me permitiría seguir contemplando la luna, siempre frente a mí. Otro relativismo, cada cosa tiene ventajas e inconvenientes, el valor dependerá de lo que yo decida, no de las cosas. Elegí otro camino que me llevó a Coimbra. ¿Qué habría sucedido si lo hubiese elegido en primer lugar?, pienso, y concluyo, habría llegado antes... y no habría disfrutado de esa luna, lunera, que me miraba siempre, y no me habría tomado ese café con bizcocho tan exquisito.
Otros viajan por esas tierras con planos, guias de carreteras y navegador. Llegan antes, pero nada más. No disfrutan del camino. Para ellos el camino es algo que hay que atravesar para llegar. Para mí es una forma de conocer y de conocerme. Relativismo. El de Pessoa.
Esta tarde, pensando por pensar, he escrito algo que algún día será un poema, y hoy son sólo líneas escritas que quieren decir algo.
Os lo doy aquí

A vueltas con el dogmatismo

Surcando los campos de España,
Al sur encuentro las resecas tierras,
Y al norte las mojadas, verdes praderas,
¿dónde se halla la línea que las separa?

Alguien que sabe escribir, un día escribió,
Dos Españas hay en esta tierra nuestra,
Y yo, habitante de una de ellas, inquiero,
Maestro, ¿es la mía la tierra reseca?

La España que tú habitas es reseca tierra,
mas a la que tú perteneces es otra,
está la España sin dogmas y la dogmatizada,
búscate en una y en la otra. Y a ti te hallarás en ella.


Granada, 29 de mayo de 2008

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