lunes, 12 de mayo de 2008

"Ser liberal"

Fernando escribe:


Con independencia de las connotaciones historicas, económicas o políticas, de las que José Mª nos ha hecho un esbozo profesoral muy bien condensado, quiero deciros que entiendo por “ser liberal” la actitud fundamental de ejercer, respetar y promover la Libertad. Esta actitud supone además una permanente inspiración del espíritu (el espíritu, como facultad suprema, encendido y alumbrado por el valor Libertad), y un contenido mental: la convicción cognitiva de ese valor.

En una encuesta de hace pocos años a estudiantes de la Comunidad Europea, se impuso, como primer valor en el ranking axiológico, la Libertad. Pero quiero aclarar que no entiendo solamente la libertad del liberal como la consecución de libertades extrínsecas. Sino la liberación del “ananqué” interior (en la lengua griega clásica “ananqué” significa algo así como “necesidad interior imperiosa, presión incoercible, esclavizante”). Dice viejo un proverbio: “El preso que espere salir de la cárcel para ser libre, no será libre nunca en ninguna parte donde esté. Que aprenda a sentirse libre dentro de la cárcel y siempre será y se sentirá libre por muchas restricciones externas que padezca”. No me refiero solamente a tener (tener libertades), sino a ser (ser intrínsecamente libre). Puede una persona verse beneficiada por muchas libertades (las que proporciona el dinero, las que promueve un Régimen Democrático…) y no ser liberal de espíritu.

Tampoco entiendo por Libertad la capacidad de cumplir mis deseos, o "hacer lo que me da la gana", sino el cumplimiento del deseo que se configura en la realidad, donde conviven otras personas con el mismo derecho a ejercer y defender sus libertades, y con quienes anudo, necesariamente, mis compromisos. Pienso que el compromiso necesario no limita la libertad personal, sino que la canaliza hacia otro valor, anclado en la insoslayable realidad, que es la presencia y la existencia de “el otro”, frente al que ejerzo el respeto a su propia libertad y a sus derechos, la responsabilidad y la solidaridad. Eso es “ser liberal”.

El concepto de Liberalidad que comporta, según Monteigne, el sabor y el sentido de la Libertad, se enseña desde el desapego razonable a las posesiones, y desde la libertad interior que me permite compartirlas. Es la capacidad aprendida y desarrollada de hacer participar a otros de los propios recursos y de los propios bienes (mentales, culturales, educacionales, técnicos, materiales...). Es en algún sentido sinónimo de Generosidad, y supone la disposición de no concederse a sí mismo cualquier ganancia o ventaja personal a costa de otros. También eso es “ser liberal”.

He leído hace poco algo que cuenta Van Gogh, en carta a se hermano Theo: que los marineros cuando se disponen a cumplir el compromiso laboral de transportar un ancla muy pesada entre varios, donde cada uno aporta su propio esfuerzo individual, se ponen a cantar todos al mismo tiempo, para darse el ánimo y el impulso necesario para realizar la tarea. Esta imagen de portar el peso comprometido, solidariamente y cantando, es para mí muy descriptiva de lo que entiendo por “ser liberal”.

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