miércoles, 23 de abril de 2008

Antonio escribe

Después de leer la entrada de Fernando relacionada con el libro y con nuestra amistosa conversación telefónica de anoche no tengo nada o casi nada que añadir. Solamente decir que me gustó la idea de necesitar diferentes cuerpos para nuestra alma o diferentes almas para nuestro cuerpo. Somos complejos, o quizá tan asombrosamente sencillos que necesitamos complicar nuestra vida. Los primitivos hombres de Altamira creían que dibujando con precisión al animal conseguirían apoderarse de su alma y de su cuerpo, sobre todo de su cuerpo para poder alimentarse. Nosotros somos más evolucionados porque "podemos cambiar de cuerpo y de alma". Yo he sentido esa sensación cada vez que me embuto (como si de la carne de un morcón se tratase), dentro de un libro. Uno de los autores actuales que más consiguen ese efecto de mí es Murakami. Y también Pamuk. Coincido con Fernando en que el libro obra ese poder sobre nosotros.Hoy día de San Jorge, daros todos por felicitados con un libro y una rosa imaginaria. Y que libro y rosa sirvan para hacer sentir la necesidad de buscar esa otra parte vuestra y mía.

(José María, por favor, corrige mi entrada en falso en El Ágora. Como ves, soy un desastre informático: un virus informático o algo así)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Estos días, casi sin pretenderlo, hemos estado intercambiando palabras, emociones, gozos compartidos que han dicho mucho de lo que somos y de nuestra existencia vivida, parcialmente, en común. Los valores intersubjetivos sólo pueden afirmarse plenamente supuesta la existencia del hombre junto a otros hombres. Incluso para contar la sensación íntima y personal necesitamos al otro. Porque es en esta existencia en común donde habitan en plenitud los valores de la emoción y el afecto. El gozo compartido es doble cuando se comparte. La pena disminuye cuando la vivimos con otro. Somos seres menesterosos. Afortunadamente, en estos nuestros encuentros digitales, conversamos con otros…, con amigos. Somos y nos realizamos en la amistad.