A PROPÓSITO DE UNOS VERSOS DE FERNANDO, PSICÓLOGO Y POETA, DESDE LA LUZ DE MI FILOSOFÍA:
Nuestro blog, como lo ha sido siempre, es, sobre todo, vivencia en la palabra. La filosofía y la poesía (también la psicología, como después diré), servidores e intérpretes de dioses, como el mismo Platón las estimaba, comparten los niveles de un “logos” misterioso y profundo que se encierra en el hombre.
El filósofo se admira en lo inmediato para lanzarse pronto a la aventura de ultimidades nuevas. Con preguntas, muchas veces de imposible respuesta, trata de desvelar las sombras que rodean al misterio y al hombre. Su afán es laborioso. Pero tras el esfuerzo, parece vislumbrar, entre la bruma densa que lo oscurece todo, la realidad diáfana de lo absoluto. Al menos, lo pretende.
El poeta, igual que el filósofo, porque ambos viven en la sabiduría, también comparte sueños de conquista. Es otra forma de conocimiento, tan veraz y tan lúcida como la del filósofo. Lo que tiene ante sí, el poeta, lo traduce en sentimientos y palabras íntimas. Su actitud, que es creadora, configura el mundo desde un “logos-verbo” -metáfora y ensueño- que recrea lo real, lo cotidiano, siempre en vida nueva. Todo en su acción creadora es don, hallazgo, temblor de cercanía buscada, expresada y, al final, conseguida.
El filósofo, buscando la unidad se acerca al Todo. El poeta, aunque ve la unidad, vive el placer de lo cercano e íntimo, gozándolo en una especie de ensoñación divina. Toca y vive lo múltiple y lo encierra en su unidad creadora que es trascendente y mágica.
Nuestro blog suena también con músicas y acordes de análisis profundo y humanista. Se afana en conquistar lo humano retrazando caminos, entre murmullos que impiden, normalmente, la visión y el acceso. Cuando “la voz humana susurra íntimas confidencias”, como dice Fernando, el hombre se descifra y el ser humano se transforma, buscando comprender lo escondido y profundo del corazón humano.
Nuestro blog, como lo ha sido siempre, es, sobre todo, vivencia en la palabra. La filosofía y la poesía (también la psicología, como después diré), servidores e intérpretes de dioses, como el mismo Platón las estimaba, comparten los niveles de un “logos” misterioso y profundo que se encierra en el hombre.
El filósofo se admira en lo inmediato para lanzarse pronto a la aventura de ultimidades nuevas. Con preguntas, muchas veces de imposible respuesta, trata de desvelar las sombras que rodean al misterio y al hombre. Su afán es laborioso. Pero tras el esfuerzo, parece vislumbrar, entre la bruma densa que lo oscurece todo, la realidad diáfana de lo absoluto. Al menos, lo pretende.
El poeta, igual que el filósofo, porque ambos viven en la sabiduría, también comparte sueños de conquista. Es otra forma de conocimiento, tan veraz y tan lúcida como la del filósofo. Lo que tiene ante sí, el poeta, lo traduce en sentimientos y palabras íntimas. Su actitud, que es creadora, configura el mundo desde un “logos-verbo” -metáfora y ensueño- que recrea lo real, lo cotidiano, siempre en vida nueva. Todo en su acción creadora es don, hallazgo, temblor de cercanía buscada, expresada y, al final, conseguida.
El filósofo, buscando la unidad se acerca al Todo. El poeta, aunque ve la unidad, vive el placer de lo cercano e íntimo, gozándolo en una especie de ensoñación divina. Toca y vive lo múltiple y lo encierra en su unidad creadora que es trascendente y mágica.
Nuestro blog suena también con músicas y acordes de análisis profundo y humanista. Se afana en conquistar lo humano retrazando caminos, entre murmullos que impiden, normalmente, la visión y el acceso. Cuando “la voz humana susurra íntimas confidencias”, como dice Fernando, el hombre se descifra y el ser humano se transforma, buscando comprender lo escondido y profundo del corazón humano.
2 comentarios:
Seguro que te acordarás, José Mª, del maestro Heiddeger, que tú con tan acuciante interés estudiaste, cuando, zozobrabdo en sus perplejidades, acuñó aquel pensamiento en palabras escuetas, que son al mismo tiempo filosofía y poesía: que "el filósofo y el poeta habitan montañas cercanas"...
Sí, Fernando, para Heidegger "el filósofo y el poeta habitan montañas idénticas".
También para Nietzsche, la "metáfora", la expresión poética, es la mejor posibilidad racional del ser humano. Con ella, piensa Nietzsche, comienza en nosotros toda percepción.
María Zambrano, más recientemente, ha desarrollado este pensamiento con profunda riqueza expresiva. Incluso llega a afirmar que aunque su vocación original era la poesia, desembocó, finalmente, en la filosofía.
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