En esta tarde de reencuentros, cuando por primera vez me asomo a este nuevo blog, “Diario Atemporal”, para compartir vivencias y amistad con Fernando y Antonio y con todos los que queráis compartir con nosotros vuestras ideas y vuestras vivencias, abro un puente de diálogo que hoy no tiene espacios ni tampoco orillas. Esta es la cualidad de la amistad: no necesita la presencia continua. Le basta con sentir, naciendo cada día, que el amigo está ahí y que su palabra sabe a afecto profundo, incondicional siempre, que trasciende el tiempo y el espacio, porque es “atemporal”. Hoy, otra vez, encuentro a mis amigos de ayer, que serán siempre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario