domingo, 30 de marzo de 2008

Fernando escribe

He estado buscando un soneto que compuse hace meses, mirando a mi hija, Julia Victoria, junto al mar. Por qué he necesitado encontrarlo lo podrá comprender, quizás, quien quiera leerlo, una vez que lo haya leído… Aquí está:






A MI HIJA, JUNTO AL MAR


Tú que eres sólo fruta y paisaje
nada sabrás de mis cavernas duras.
Tú que miras la vida entre el celaje
plata y azul de las mañanas puras,

y rosas finge en tu frente el tatuaje
que moldea un pleamar de olas y blancuras
cuando en la playa te mece el oleaje…
¡que no te amargue el mar con mi amargura!

Mientras te estoy mirando, y no me sabes
en la caverna cruel en que hoy me alojo,
me alumbro con la lumbre de tus ojos,

me vuelo con el vuelo de tus aves,
me sueño en tus crepúsculos suaves
y me amanezco azul, violeta, rojo…

No hay comentarios: